Recuerdo los días de juventud en el campo con la pandilla, el olor a aceite calentándose para poco después, cuando estaba bien caliente, freír los ajitos mientras que terminábamos de cortar y sazonar los trozos de cordero para echarlos en la sartén. Las cepas de los viñedos calentaban el perol para aportar ese aroma especial a madera quemada de las viñas. ¡Qué veranos para añorar!

¿CÓMO HACER UNA CALDERETA DE CORDERO?

La caldereta de cordero manchega es un plato hipersencillo de preparar y a prácticamente a todo el mundo le encanta.  Los ingredientes sin complicaciones, pierna de cordero que ya nos la puede dejar troceada el carnicero, con lo que no habrá que pelearse con el cuchillo, ajos, tomillo y laurel que le aportan ese aroma especial. El vino blanco que usemos por supuesto manchego, por ejemplo un sauvignon blanc le aportará aromas frutales. También añadiremos pimentón y un poco de vinagre.

Esta receta de caldereta de cordero tradicional también se puede preparar fácilmente en la Thermomix. Otro día pondremos la receta para que las fans de este aparato también lo podáis disfrutar.

 

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EL RINCÓN DEL GOURMET

Por Luis Yllá

Caldereta de cordero al aire libre.

No me juzguen ustedes mal; yo  sólo fui a dar un paseo por la playa.  Bajo el sol y rodeado de árboles estaba aquella mujer garbosa y atezada preparando una caldereta de cordero en el jardín de un caserón destartalado, frente a la extensísima arena que bordeaba el mar.

Yo me encontraba en medio, entorpeciendo su vista, paralizado, impedido por el penetrante aroma del cordero. Ella me sostuvo la mirada durante unos segundos eternos. El sol calentaba con entusiasmo en nuestras cabezas. La mujer finalmente me sonrió mientras estiraba un brazo hacia adelante y me hacía un ademán con la mano para que me acercase.

Al acercarme salieron de la casa dos niñas flacuchas que comían y gritaban muy festivas; su madre les soltó una enérgica reprimenda en un acento italiano; me recordaban a los chicos de Lampedusa que jugaban por las calles a voz en grito durante mis últimas vacaciones.

La mujer preguntó si yo vivía por la zona. Le dije que no, que había elegido este paraje para inspirarme en mis versos, pues era poeta.

– ¿Y ya se ha inspirado, señor?

– Me inclino a pensar que después de hablar con usted no puede ser de otra manera. – respondí con cortesía.

Hubo un breve silencio y, volví percibir cómo unas franjas de esencias de carne tostada que salían del cordero me torturaban el estómago.

– ¿Le gusta el cordero? – Me preguntó con una sonrisa misteriosa.

– Realmente sí, señora; llevo tres días sin comer medianamente bien, su cordero podría mejorar mis disminuidas fuerzas.

No dudé en dar un paso al frente cuando llegó el marido a casa, el cual no sólo no se extrañó de verme allí, sino que celebró compartir sus alimentos conmigo. Y como si de una escena idílica se tratase las niñas echaban migajas de pan a los gorriones, las flores y las hojas del jardín ondeaban el espacio con armonía. Todos albergaban en el corazón la alegría de vivir y relacionarse fraternalmente.

Cuando ya estábamos sentados a la mesa aparecieron de repente por la playa una docena de hombres desaliñados y vocingleros. Venían hacia la casa; al verlo me di cuenta que eran tahúres. Los reconocí, me habían sacado los cuartos el primer día que arribé a la isla.

Pertenecían a la familia, al mundo del hampa. Fui presentado a todos ellos como el poeta de la playa; los fulleros se rieron a mandíbula batiente para darme a continuación la bienvenida a su hogar que no tardó en ser el mío para que el mundo fuera perfecto y comprensible y armonioso y bello.

Desperté al día siguiente y el caldero todavía estaba allí desprendiendo emanaciones intermitentes al aire libre. Me incorporé despacísimo y escuché la voz ahogada de un hombre que lavaba sus harapos en el mar. Aquel era la cara de un negrito hambriento, la verdadera cara de los ángeles. Lo llamé para que viniese.

Como soy manchega cuando vienen los amigos de fuera preparamos caldereta, porque además se puede dejar lista el día anterior y al estar macerando toda la noche al día siguiente es calentar y está más rica que recién hecha.  De esta manera, ese día sin complicarte la vida disfrutas de los amigos en vez de estar agobiada en la cocina.

Espero que disfrutéis de esta receta tradicional de caldereta de cordero.

 

RECETA DE LA CALDERETA DE CORDERO MANCHEGA

 

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CALDERETA DE CORDERO MANCHEGA
Caldereta de cordero al vino blanco, laurel y tomillo. Esta receta es muy fácil de cocinar y le encantará a toda la familia.
Receta de caldereta de cordero
Votos: 1
Valoración: 5
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Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 35 minutos
Raciones
personas
Ingredientes
  • 700 g cordero cortado en trozos pequeños
  • 6 dientes ajo
  • 50 g aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada pimentón
  • 2 cucharadas vinagre
  • 1 cucharadita oregano
  • 1 hoja laurel
  • 1 rama tomillo
  • 100 g vino blanco
  • pimienta
  • sal
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 35 minutos
Raciones
personas
Ingredientes
  • 700 g cordero cortado en trozos pequeños
  • 6 dientes ajo
  • 50 g aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada pimentón
  • 2 cucharadas vinagre
  • 1 cucharadita oregano
  • 1 hoja laurel
  • 1 rama tomillo
  • 100 g vino blanco
  • pimienta
  • sal
Receta de caldereta de cordero
Votos: 1
Valoración: 5
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Instrucciones
  1. Calentar el aceite de oliva virgen extra en la olla 2 minutos a fuego fuerte.
  2. Echar los ajos picados y bajar a fuego medio para que se vayan dorando durante 3-4 minutos.
  3. Una vez dorados ponemos el cordero y cocinamos durante 10 minutos. Mover con una cuchara de madera para que se dore bien por todos los lados.
  4. Se añade tomillo, pimentón, vinagre, orégano y laurel. Cocinar durante 8 minutos.
  5. Incorporar el vino blanco.
  6. Poner a fuego bajo removiendo de vez en cuando.
Notas de la receta

UTENSILIOS DE COCINA

Cazuela Antiadherente

Cuchara de madera

Vajilla

TRUCOS

Si preparas la receta el día de antes a consumirla, conseguirás que la carne esté más jugosa. Vuelve a calentarlo, y listo para tomar.

Podemos salpimentar el cordero antes de ponerlo en la olla, aunque con los ingredientes sabrosos que lleva no es necesario y todo lo que podamos ahorrar de tomar sal lo agradecerá nuestro organismo.

PRESENTACIÓN

Si tienes alguna pieza antigua de porcelana o loza conseguirás darle un toque tradicional.

Información nutricional
CALDERETA DE CORDERO MANCHEGA
Cantidad por ración
Calorías 519 Calorías de la grasa 351
% valor diario*
Grasa total 39g 60%
Grasas saturadas 13g 65%
Grasas poliinsaturadas 4g
Grasas monoinsaturadas 20g
Colesterol 120mg 40%
Sodio 496mg 21%
Potasio 528mg 15%
Carbohidratos totales 5g 2%
Fibra dietética 2g 8%
Azúcares 1g
Proteínas 31g 62%
Vitamina A 42%
Vitamina C 8%
Calcio 6%
Hierro 22%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.
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